Recuerdos

“Recién mudada paseaba por las calles de Nueva York sin instrucciones ni guiones. Las farolas seguían los pasos del baile, mientras que la lluvia cantaba por bulerías. La palabra correteaba por su mente, mientras ella, intentaba acallarla a base de sonrisas, nunca pensó en aquel pueblo que un día decidió dejar atrás.  Entre los trastos viejos, encuentra ese cacharro inútil que nunca le sirvió pero que ahora cobra más sentido que nunca, ese cacharro que provoca ríos de lágrimas sobre la alfombra. Se acurruca en una esquina y las despedidas se entrelazan con los recuerdos los recuerdos con las sonrisas de esa última cena, la cena con los anteriores y los años anteriores…”

Cuentan que una vez, en algún lugar del planeta una canción provocó el llanto, las maletas sobre la espalda son maletas llenas de recuerdos, cada parte del cuerpo tiene tatuado un nombre y cada mirada está grabada en la memoria. En ocasiones, no sabemos que lo tenemos, no valoramos los abrazos hasta que los dejamos atrás.

“De pronto se dio cuenta que se hallaba sola, en un piso vacío con vistas al pulmón verde de la ciudad. De pronto, se dio cuenta que ni su familia, ni sus amigos se encontraban tras la puerta. Y allí seguía en la misma esquina que hacia quince minutos, el stock de sus lágrimas poco a poco se agotaba, a medida que eso pasaba su cabeza iba visualizando el horizonte, su mente iba dándose cuenta que el pasado siempre va a estar ahí, pero que el presente solo estaría esos minutos, después llegaría el futuro y con él las lágrimas por no haber sabido aprovechar esa oportunidad que muchos otros quisieron tener en algún momento.”

No valoramos el presente porque sobrevaloramos el pasado mientras esperamos que el futuro borre el ayer. Permitimos que el viento borre nuestro destino porque tenemos miedo a darle alas a nuestros deseos, ya que son los únicos que nos pueden alejar de aquello que amamos ¿Qué hay por encima de los sueños?

“Tenía ante ella aquello que siempre había soñado, pero los marcos le recordaban aquello que en algún momento fue – es difícil, lo sé, sé que esto va a ser muy complicado, pero es lo que yo he elegido, he elegido vivir, luchar por aquello que deseo, decidí, en algún momento, quien sabe, tal vez en una de esas tardes de sofá o de amigos, que haría lo que para conseguir salir de la rutina, romper la monotonía, y luchar por aquello que soy y quiero ser – El ruido mental iba aclarando las nubes, pero aun no era capaz de pronunciar la palabra que convertía su antigua vida, en eso, antigua, esa palabra que iba a provocar un aire de vida, un aire de valentía, un aire de seguir adelante”

Recuerdos, son aquellos pensamiento o sentimientos involuntarios que aparecen en los momentos más inoportunos y que nos llevan a un pasado tal vez lejano, tal vez cercano. Para muchos una simple palabra, para otros un punto y aparte en sus vidas. Una palabra, mil significados, en algunas ocasiones positivos y en otros significados negativos. Para algunos gritar lo que un día fueron y para otros gritar lo que quieren ser.

“Se levantó, dejo las lágrimas atrás, comenzó a vaciar cajas, a colgar marcos, consiguió volver a soñar con volver a tener lo que un día tuvo – Ojalá sea aquello que quiero llegar a ser y así conseguir recordar el pasado con una sonrisa, ojalá los recuerdos perduren, porque gracias a lo que un día fui, estoy hoy aquí –

Y consiguió pronunciar la palabra, consiguió dejar la tristeza atrás, pensar en el camino que le quedaba por recorrer y sobretodo consiguió disfrutar cada minuto de la vida que en algún momento le habían otorgado.

Articulo escrito para YourWay Magazine en 2013.

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